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“Vamos a quemar la justicia patriarcal”, La Pola Siero se unió a las manifestaciones contra la puesta en libertad de los miembros de ‘La Manada’.

“Ya que la justicia no nos protege, nuestra mejor arma es la solidaridad y la autodefensa. ¡Nunca van a conseguir callarnos!”.

Publicado el 23/06/2018
El tapin “Vamos a quemar la justicia patriarcal”, La Pola Siero se unió a las manifestaciones contra la puesta en libertad de los miembros de ‘La Manada’.

La plaza del Ayuntamiento de La Pola Siero se llenó este viernes, 22 de junio, de manifestantes en contra de la puesta en libertad condicional de los integrantes de ‘La Manada’, decidido por la Audiencia Provincial de Pamplona, sumándose así a las numerosas concentraciones que tuvieron lugar en todo el país y en diversas localidades asturianas como Oviedo, Gijón, Avilés, Castrillón, Cudillero, Ribadesella, Cabañaquinta, Navia, Castropol, Mieres, Pravia o La Felguera, convocadas por la Plataforma Feminista de Asturias.

 

En la concentración, aunque había hombres y mujeres de todas las edades, destacaba la gran cantidad de chicos y chicas jóvenes. También acudieron integrantes de organizaciones como la Plataforma contra Les Violencies Machistes de Siero y Les Violetes, así como representantes de partidos políticos como Javier Pintado (Somos Siero), Enrique López (Podemos), Natividad Álvarez y César Díaz (PSOE).

Los cinco sevillanos: José Ángel Prenda, Ángel Boza, Jesús Escudero, Antonio Manuel Guerrero (guardia civil) y Alfonso Jesús Cabezuelo (militar), condenados a más de nueve años de prisión por un delito de abuso sexual con prevalimiento sobre una chica de dieciocho años durante los Sanfermines de 2016, han salido en libertad provisional previo pago de una fianza de 6.000 euros cada uno. La sentencia ya levantó hace dos meses una oleada de estupor e indignación en todo el país, plasmada en protestas multitudinarias, al no ser considerada por los jueces la agresión como violación.

Esta vez, el estupor y la indignación han sido mayores si cabe. Muchas de las personas concentradas manifestaban su rabia e impotencia, calificando de ‘surrealistas’, ‘increíbles’ o ‘alucinantes’ las razones esgrimidas por los jueces como que, siendo conocidas sus caras no había peligro de reincidencia, cuando “todo el mundo sabe que un elevadísimo número de violadores vuelve a violar en cuanto tiene oportunidad”, sobre todo sabiendo que “estos individuos llevaban ya varias violaciones en grupo a sus espaldas, de las que alardeaban e incluso las grababan con el móvil”. Eran también muchos los que aludían a la “prepotencia y corporativismo de los jueces” y a que algunos o bastantes “interpretan la ley conforme a sus ideologías y creencias” que “son machistas en gran cantidad de ocasiones”, como ocurrió clarísimamente con “el juez barbudo que los absolvió”. María José          Prieto expresaba además su indignación contra el abogado de cuatro de los condenados, que “nos califica de histéricas” cuando “estamos luchando por la igualdad, por nuestra seguridad y por poder ir por la calle libremente, sin tener que ir mirando para atrás a ver si viene un hombre y nos agrede”. Recordó que “aquí empezamos, en esta plaza, seis o siete personas a concentrarnos contra los asesinatos machistas”, al tiempo que expresaba su satisfacción por “ver mucha juventud aquí hoy, pues si estamos aquí los que ya estamos jubilados es por ellos y ellas, para que tengan la libertad de la que nosotros no pudimos disfrutar”.

Varias jóvenes leyeron el manifiesto recordando que “no ha tardado ni dos meses en producirse el siguiente ataque del sistema patriarcal contra nuestros derechos humanos”, en forma de “auto de libertad de cinco violadores condenados por abuso”. Una justicia que “lejos de ser reparadora para las mujeres víctimas de agresiones sexuales, las re victimiza una y otra vez”, protegiendo a “individuos de la peor calaña, que salen a las calles a buscar víctimas indefensas a las que drogar, a las que intimidar, a las que violar, alardeando después de todo ello en las redes sociales y mostrando con orgullo sus presas como hacen los peores depredadores”. Estos individuos son los que “ayer han sido puestos en libertad condicional por el mismo tribunal que los sentenció, en defecto de aplicación de otro artículo de la misma ley que, en definitiva, a quien no le interesó aplicar fue al tribunal”. Enfatizaron que “la verdadera justicia reparadora tiene que estar impartida por hombres y mujeres libres de prejuicios machistas, formados y formadas en igualdad, en perspectiva de género”, para “construir desde el lugar que la Constitución les concede como poder del Estado, una justicia donde las mujeres seamos visibles y verdaderas personas sujetos de derecho”. Mientras tanto “contra las agresiones machistas, sólo nos quedará la autodefensa feminista”, pues “ya que la justicia no nos protege, nuestra mejor arma es la solidaridad y la autodefensa. ¡Nunca van a conseguir callarnos!”. Por eso “juntos y juntas saldremos a las plazas y a las calles, cuantas veces sea necesario, contra el patriarcado opresor y sus instituciones”.

La concentración también apoyaba a las mujeres marroquíes que trabajan como recolectoras de la fresa en Huelva, “sufridoras de abuso, acoso y explotación”, además de “ser sometidas, como ellas mismas denunciaron, a agresiones verbales, físicas y sexuales”.

Posteriormente, los y las manifestantes iniciaron una marcha por las calles céntricas de la localidad, coreando lemas como “Vamos a quemar la justicia patriarcal”, “Sólo SÍ es SÍ”, “No es abuso, es violación” y “¡Compañera… hermana, aquí está tu manada!”.