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José María Álvarez recibió el premio a la trayectoria como uno de los comerciantes más veteranos del concejo

“Pola ha cambiado mucho, en el año 70 éramos 3.000 habitantes y ahora somos 12.000. Hay mucha gente joven que viene y no los conozco, pero son familiares de clientes que ya venían como las abuelas o los padres, esperamos ir renovándonos más

Publicado el 17/11/2018
El tapin José María Álvarez recibió el premio a la trayectoria como uno de los comerciantes más veteranos del concejo

La Joyería Constantino Álvarez recibirá el premio Comercio de Oro y su propietario, José María Álvarez Pérez, el premio a la trayectoria por llevar trabajando desde 1975 como la segunda generación en el establecimiento que abrió su padre en 1945. “Mi padre me enseñó el oficio, pero también lo estudié en Madrid en la Escuela de Relojería, cursé gemología en el IG (Instituto Gemológico Español) en Madrid”, comentó.

Álvarez siempre trabajó en la empresa familias, en Pola y en las otras tiendas de Noreña y Nava. “Soy más relojero, pero hice un poco de todo de joyero y grabador, pero más que nada me dediqué a la compra y venta en el mostrador. También está el escaparatismo que es muy importante”, apuntó

El homenajeado reconoció que el comercio en general está más flojo que antes, porque hay mucha competencia con las grandes superficies y la venta online que afecta bastante, pero lo que más bajó afirmó que fue la joyería, porque aumentó la venta de la bisutería y la plata, además del diseño en las piezas más económicas. “La gente cambia más y las piezas que se vencen son más baratas. La relojería se mantiene a un buen nivel, pero la nueva tecnología como el teléfono, que es usado sobre todo por los jóvenes ha influido, porque con un móvil tienes acceso a todo”, apuntó.

Álvarez apuesta por cambiar el comercio y actualizarse a los nuevos tiempos, “nosotros tenemos página web y vendemos lo que podemos, sobre todo son cosas que tenemos descatalogadas y las enviamos a diferentes puntos de España, suele ser para coleccionistas o personas que quieren una pieza concreta que ya no se hace. Lo último es difícil que lo vendamos nosotros, por la competencia de las grandes superficies, pero vendemos piezas que ya no se fabrican”, explicó. Sobre la relojería apuntó que, aunque las ventas se mantienen son a precios mucho más bajos que hace años.

Álvarez comentó que el objetivo es mantener la joyería y platería a un nivel con piezas de diseño y de moda, estando al día en eso. Cuentan con clientes muy fieles, aunque se renovó mucho la clientela con el paso de los años y tienen clientes de cuatro generaciones que han ido a comprar. “Pola ha cambiado mucho, en el año 70 éramos 3.000 habitantes y ahora somos 12.000. Hay mucha gente joven que viene y no los conozco, pero son familiares de clientes que ya venían como las abuelas o los padres, esperamos ir renovándonos más”, apuntó.

En la joyería trabaja su hijo desde hace 18 años, José María Álvarez Domínguez, que será la tercera generación y seguirá con el negocio, ya que el actual propietario cuenta con 66 años y poco a poco le está cediendo el testigo. También estudió gemología y joyería. También trabaja en la joyería su mujer y una empleada a la que consideran también como de su familia.

José María aseguró que la joyería y la relojería tienen muchos artículos para vender y si tienes taller puedes ver gran diversidad. “Estoy muy contento y orgulloso por este homenaje a la trayectoria y la dedicación a lo largo de tantos años de profesión. Esta profesión te exige una dedicación de 24 horas, ya que te vas para casa y sigues pensando en entregas, grabaciones, ventas y compras entre otras cuestiones como la seguridad, considero que hay que tener vocación y sobre todo tiene que gustarte, sino no le puedes dedicar tantas horas.”, destacó.