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La Plataforma de Siero Contra les Violencies Machistes exige que se tomen medidas apropiadas y suficientes para atajar la violencia de género en el municipio, que cuenta con 85 mujeres necesitadas de protección.

Publicado el 07/10/2018
El tapin La Plataforma de Siero Contra les Violencies Machistes exige que se tomen medidas apropiadas y suficientes para atajar la violencia de género en el municipio, que cuenta con 85 mujeres necesitadas de protección.

“Si estos datos no mueven a la gente a salir a la calle… a gritar… pues no sé… yo creo que todos y todas tendríamos que estar en la calle, porque si esto llega a suceder con hombres, con militares, con guardias civiles… se consideraría terrorismo y se haría algo contundente contra ello”, expresó con estupor María José Prieto, pues “todas somos madres, hijas o abuelas… ¡todas!... y no quisiéramos para nuestras hijas algo así”.

La Plataforma de Siero Contra les Violencies Machistes se concentró una vez más delante del Ayuntamiento de La Pola para exigir que se tomen medidas apropiadas y suficientes que permitan atajar esta lacra que lleva cobradas en nuestro país 962 víctimas, asesinadas por sus parejas o ex parejas, desde el 1 de enero de 2003 en que se empezaron a contabilizar los datos, 38 de ellas en lo que va de año y 14 en el mes de septiembre. Tampoco quisieron olvidar a los menores asesinados por estos agresores, 27 desde 2013, ni a los 27 que han quedado huérfanos de madre.

Una transformación social que pasa por cambiar roles de género, mentalidades, actitudes, costumbres y prejuicios.

Ángela Veira, en nombre de la Plataforma, leyó los nombres de las 14 víctimas de este mes, entre ellas 2 niñas de tres y seis años y destacó el alarmante dato de que 85 mujeres necesitan algún grado de protección policial en Siero y Noreña, 7 más que en abril. También señaló que “estamos en el aniversario del movimiento #Me Too, una insurrección contra las violencias hacia las mujeres en todas sus formas que, más allá de los cambios legales concretos, busca una transformación social que pasa por cambiar roles de género, mentalidades, actitudes, costumbres y prejuicios”.

“En nuestro país, el #Me Too no puede desligarse de ‘La Manada’, el caso de violencia sexual que ha marcado un antes y un después en la sociedad”, constató. “Este movimiento, entendido como un proceso colectivo de ruptura del silencio, forma parte de algo más grande y profundo gestado durante los últimos años: un proceso de rearme ideológico del movimiento feminista”, explicó, ya que “las movilizaciones multitudinarias que se están produciendo en países como Argentina o Brasil están marcando la senda de actualidad en la defensa de los derechos de las mujeres”. “El calado que está teniendo esta nueva ola entre las jóvenes es patente, pues el debate está llegando a la calle y a espacios no tan familiarizados con el feminismo”, destacó, pues “es como si hubiéramos levantado la alfombra y hubiéramos encontrado toda la suciedad que teníamos escondida. Hemos puesto sobre la mesa que la violencia sexual debe dejar de ser algo privado para ser algo público y con contenido político. Es un proceso que está haciendo repensar a mucha gente”, añadió. “Nos queremos vivas. ¡Ni una menos!, concluyó.

Todos y todas deberíamos salir a la calle.

María José Prieto, integrante de la Plataforma, manifestó su estupor por “lo que está sucediendo con todas estas mujeres” y considera que “todos y todas tendríamos que estar en la calle porque si esto llega a suceder con hombres, con militares, con guardias civiles… con cualquiera… se consideraría terrorismo y se haría algo contundente contra ello”. También expresó su indignación contra algunos jueces como “ese juez que se permitió burlarse de la reacción de una víctima de maltrato cuando tuviera que entregar a sus hijos al maltratador”, refiriéndose al juez Francisco Javier Martínez Derqui, quien tras una vista oral sobre la custodia de los hijos se mofó de una mujer víctima de violencia de género e incluso se permitió insultarla llamándola ‘hija de puta’. “En Siero y Noreña tenemos 85 mujeres con protección, si estos datos no mueven a la gente a salir a la calle… a gritar… pues no sé… todas somos madres, abuelas… ¡todas!... y no quisiéramos para nuestras hijas algo así”, concluyó.

Apoyando la concentración estuvo presente María González, concejala de IU, junto con Javier Pintado, portavoz de Somos Siero y Enrique López, portavoz de Podemos en la Junta General del Principado, ambos habituales en las concentraciones contra la violencia machista que tienen lugar todos los primeros sábados de cada mes en la plaza del Ayuntamiento.

Es necesaria una inversión suficiente y continuada en medios judiciales, un cambio en la legislación y la formación de los jueces en perspectiva de género.

Enrique López subrayó la necesidad de “una inversión suficiente y continuada en medios judiciales y policiales para proteger a las mujeres, junto con un cambio en la legislación para dejar claro que el no es no y solamente el sí es sí, porque esto está llevando a las mujeres a la desprotección, al desamparo y a la muerte, porque ¿cómo se puede atender aquí en Siero a 85 mujeres?, ¿cuántos policías se necesitarían? Es imposible”, recalcó. También destacó la importancia de cambiar la mentalidad patriarcal de la sociedad en general y de los jueces en particular pues “este es el siglo de la revolución de la mujer y aquí lo que tenemos son siglos de historia donde la mujer ha ocupado siempre un papel absolutamente relegado y toda esa cultura machista es muy difícil de erradicar… y esa cultura también la tienen los jueces, que son personas al fin y al cabo”, explicó, haciendo hincapié en que “es una cuestión de educación y de cultura, de cambiar formas de pensar”. Al respecto, Javier Pintado señaló que “desde Podemos se está pidiendo que todos los jueces tengan formación en perspectiva de género porque la ley también hay que interpretarla…”.